SANSÓN Y DALILA Rubens
Sansón y Dalila
Rubens
1609-1610 en Países Bajos
La historia de la fatídica pasión de Sansón por Dalila está explicada en el Antiguo Testamento: sobornada por los filisteos, enemigos de Sansón, Dalila consigue que éste le revele la fuente de su fuerza sobrenatural, que resulta ser su cabello, que nunca había sido cortado. Mientras el héroe se encontraba durmiendo en su regazo, Dalila llama a un barbero para cortarle los "siete bucles de su cabeza", lo que provocó la perdida de su fuerza, permitiendo a los filisteos capturarle.
La temática de un hombre abatido por culpa de su deseo por una mujer era tratado habitualmente en el arte de los Países Bajos del siglo XVII. Rubens sigue aquí esta tradición, pero añade un personaje, la alcahueta, que no aparece mencionada en la Biblia. Su perfil, yuxtapuesto con el de Dalila, revela su pasado y sugiere al mismo tiempo el futuro del joven.
En un nicho situado detrás del grupo, puede verse una estatua de la diosa del amor, Venus, con Cupido, una referencia a la causa del destino de Sansón.
En un nicho situado detrás del grupo, puede verse una estatua de la diosa del amor, Venus, con Cupido, una referencia a la causa del destino de Sansón.
Uno de los más íntimos amigos y patrones de Rubens en la época en la que se instaló en Amberes (1608), fue el rico e influyente concejal Nicolaas Rockox, para quien pintó este Sansón y Dalila, que estaba destinado a colgar sobre la chimenea del gran salón de su casa.
Cuando en una exposición de la National Gallery la pintura fue colgada a la altura para la que había sido concebida, pudo apreciarse lo bien que Rubens había calculado el ángulo de visión. De esta manera, a las múltiples fuentes de luz que existen en la habitación representada en la pintura (las llamas del brasero, la vela sostenida por la anciana y la antorcha de los filisteos), el espectador debe añadir imaginariamente el fuego que brillaría en la chimenea sobre la que estaba colgado el cuadro, como si fuera la fuente de luz que ilumina la tela satinada color azafrán y la alfombra oriental, y la que proyecta las sombras de la piel y de la tela blanca.

Qué interesante lo que comentas y el juego de luces!
ResponderEliminarEnhorabuena por el blog.